No mientas a mi hija

Avui us presentem un petit article escrit per Patricia Almedia a la pàgina web: www.conunpardealas.com, tituat: PERDONA, PERO NO MIENTAS A MI HIJA. A veure què en penseu!

 

mentir hija

 

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Cómo que no le va a doler? Es una inyección, las inyecciones duelen. Si lo primero que le dices es una mentira, ¿cómo va a confiar más en ti? No sólo estás dañando tu imagen, ¿cómo va a confiar en el resto de pediatras y enfermeras? ¿Sabes qué duele más que un pinchazo? La traición de una mentira.

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Te vas a poner a llorar de verdad si no te da un beso? Es su cuerpo, es su afecto, ella decide si te quiere dar un beso. Si te vas a poner a llorar por eso tienes mucho que madurar.

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Tienes un regalito de verdad? Porque si no lo tienes, no le digas que le vas a dar un regalo para que vaya donde tú quieres.

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Cómo que va a venir el coco? Eso no sólo es una mentira, eso roza el maltrato psicológico. No quiero que mi hija se vaya a dormir con miedo. Su casa es su templo. Y su cama su oasis de paz. No te inventes monstruos para extorsionarla.

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Cómo que no es nada? Se ha caído, se ha asustado, se ha hecho daño. Caerse, asustarse, hacerse daño es algo. Si le repites sin parar que no ha pasado nada, ¿cómo va a entender lo que está sintiendo? ¿Cómo va a aprender a gestionar sus emociones? ¿Cómo va a entender la causa y la consecuencia de sus acciones si se las niegas?

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Es la mesa mala? ¡La mesa no ha hecho nada! Ha sido ella que no iba mirando por donde iba y se ha dado con la mesa. Y para colmo le dices que pegue a la mesa por mala. ¡Alucinante! Aunque ahora que lo pienso, estoy harta de ver adultos dando golpes a cosas por sus propias negligencias, ¿será casualidad?

Perdona, pero no mientas a mi hija. ¿Qué probabilidades hay de que sea la niña más lista y más guapa del mundo entero? A veces, la diferencia entre una verdad y una mentira es muy sutil. No hace falta ser la niña más lista del mundo para darse cuenta de que si exageras en eso, probablemente, también exagerarás en otras cosas. Pero, ¿cómo saber cuándo dices la verdad y cuándo la mentira? Quizás lo más fácil sea no confiar en ti.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Dile que la inyección le va a doler, pero que es importante para prevenir que se enferme en el futuro. Respétala. Espera a que esté preparada. Dile que lo hacemos por su bien.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Pregúntale si puedes darle un beso. Pídele un beso si realmente así lo sientes. Acepta que es su decisión. Si ahora no quiere dártelo, quizás te lo dé otro día. No pasa nada.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Dile que te gustaría que vaya allí contigo. Y acepta si en este momento no quiere ir allí. Si es algo importante, explícale por qué es necesario que vaya. Lo entenderá.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Ha de seguir la rutina de irse a la cama porque es más fácil y más saludable tener buenos hábitos. Ha de irse a dormir para poder descansar y reponer fuerzas. Si un día no tiene sueño, podemos ser flexibles con la rutina. Todos tenemos días en los que necesitamos algo especial.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Explícale que ha perdido el equilibrio y se ha caído. Verbalízale lo que ha pasado, los adultos somos su espejo del mundo.  Cuéntale que eso debe de haberle hecho daño. Dile que lo que siente es dolor, y que aunque ahora lo esté pasando mal, se le terminará pasando. Cuéntale que tú también te has caído otras veces y que entiendes su dolor, su miedo, su enfado y su frustración.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Explícale que se ha dado con la mesa por no ir mirando por dónde iba. Dile que es importante tener cuidado cuando andamos y saber por dónde pasamos. Cuéntale la importancia de asumir la responsabilidad de nuestros actos. Si no aprendemos de nuestros errores estamos condenados a repetirlos.

Por favor, dile la verdad a mi hija. Dile que es una niña inteligente. Si es verdad, dile que no conoces a nadie que se esfuerce tanto como ella. Que su imaginación te sorprende cada día más. Que es la persona más importante de tu vida. La mejor manera de demostrarle que la quieres es diciéndole la verdad.

 

Un comentari a “No mientas a mi hija”

  1. Cristina

    Me encanta el artículo me ha hecho pensar muchísimo y darme cuenta de lo importante que es dejar ser ,dejar crecer y pensar , que aveces les miento o mejor dicho les mentía . Gracias por la reflexión , que bien saber que aveces también hacemos bien las cosas!!!

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